Abstract:
La lectura domiciliaria es una actividad instaurada en contextos educativos y posicionada
como una instancia evaluativa, en su mayoría mensual, con la finalidad de desarrollar diversas
habilidades y situar al estudiante en un rol activo. Para abordar dicho contenido, se considera la
implicación como parte fundamental para adquirir aprendizajes, como sugieren las bases
curriculares (Mineduc, 2018) con el desarrollo de habilidades. Se considera también la
evaluación, la cual se espera “favorezca la construcción activa de aprendizajes contextualizados y
que evidencien el desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes en los estudiantes”
(Castro, 2020, p.4) y el acompañamiento al hogar, que es la “generación de condiciones para la
participación e involucramiento de las familias” (Mineduc, 2017, p.31)
Sin embargo, las presentes teoría enfrentan tensiones con las prácticas evaluativas y
estrategias utilizadas en el contexto escolar, donde se insta a que el/la estudiante lea para
responder una prueba escrita, sin reflexión e instancias de cercanía con el texto que se lee. Junto
con ello, no se evidencia comunicación con la familia para monitorear y apoyar el trabajo que se
debe realizar en casa. Por ende, la presente investigación acción se lleva a cabo en un 3° básico
que cuenta con 41 estudiantes en un colegio particular subvencionado con Programa de
integración Escolar, y surge a partir del objetivo general que busca potenciar la implicación de
estudiantes en las lecturas domiciliarias mediante la implementación de una estrategia de
evaluación para el aprendizaje articulada con un plan de acompañamiento familiar.
El diseño de estudio consistió en 11 sesiones aplicadas dos veces por semana, con un
tiempo de implementación entre 45 a 90 minutos según cada sesión, dentro de las cuales se
aplicaron los instrumentos de recogida de información desde el enfoque mixto. Estos
corresponden a dos cuestionarios parta la etapa inicial (sesión 1), uno asignado a las familias y
otro asignado a los/as estudiantes a través de escala Likert. Para la etapa de implementación, se
aplicó una autoevaluación en la sesión 6 y un registro de participación a lo largo de todas las
sesiones. Por último, en la etapa de evaluación de la acción (sesión 11) se vuelven a utilizar los
cuestionarios del comienzo, no obstante, se eliminó la dimensión con relación a trayectoria y se
incorporó preguntas abiertas para conocer las percepciones sobre las estrategias implementadas.
En base a lo anterior, los resultados principales exponen que se requirió realizar ajustes
en el plan de intervención a partir de la sesión 7, por consiguiente, se producen cambios notables
en los datos analizados de todas las dimensiones estudiadas al final de la implementación. En
este sentido, se concluye que intervenir en la implicación de estudiantes en las lecturas
domiciliarias mediante una estrategia de evaluación para el aprendizaje y un acompañamiento a
la familia, interfiere directamente en la motivación por participar, es decir, sentirse parte. Los
resultados son favorables, siempre y cuando los hallazgos en relación con el vínculo y
comunicación con la familia refieran de un nivel de logro alto y se otorguen las condiciones
socioculturales necesarias para que los/as estudiantes se desenvuelvan plenamente. |